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Dibujando superhéroes

Los dibujantes de nuestro país triunfan en el mercado norteamericano del cómic. Superman, Batman o Spiderman tienen acento español

“Young Allies” de Baldeón para Marvel

Los dibujantes españoles de cómic gozan de buena reputación en Estados Unidos. Las grandes editoriales norteamericanas de la especialidad, como Marvel, DC o Valiant, recurren con asiduidad a profesionales de nuestro país para poner en sus manos series de los principales superhéroes como Superman, Spiderman o Batman.

David Baldeón, Fernando Dagnino y Carlos Alberto Fernández Urbano (CAFU) son tres de los casi cien dibujantes españoles que han estado trabajando en el mercado norteamericano de cómics en los últimos años.

Los tres fueron invitados recientemente por el Salón de Cómic y Manga de París para exponer sus dibujos. Y allí, en Francia, una de las mecas de esta industria, junto a Estados Unidos y Japón, sobre todo por número de lectores, mostraron su trabajo al púbico galo.

La buena fama de los dibujantes españoles en Estados Unidos comenzó a cimentarse en los años noventa, cuando algunos llamaron con éxito a la puerta de las editoriales norteamericanas.

Los pioneros fueron el gaditano Carlos Pacheco, el valenciano Salvador Larroca y el barcelonés Pascual Ferry, que entraron en la editorial Marvel.

"Estos tres autores de los noventa se convirtieron en superestrellas. Ellos sí lo tenían más complicado para el tema de la comunicación, ya que tenían que mandar las páginas por fax a Estados Unidos y hablaban por teléfono con los jefes editores. Los tres fueron pesos pesados en la industria en ese momento", explica el joven madrileño CAFU, de apenas 35 años, en la feria parisina.

"Ellos inspiraron a todos los que vinieron después. Ha ayudado el tema de la existencia de agentes, que es un fenómeno que en España pasa y en otros sitios no. Ha habido la aparición de cuatro o cinco representantes, de bastante importancia. Gracias a ellos han dado el salto muchos autores españoles", añade CAFU, que ha trabajado sobre todo con la editorial DC, poniendo su lápiz al servicio de varias series estadounidenses, como Unity, Shadowman, Teen Titans, Superboy, X-Men, Agentes Thunder, Batman o Superman.

Baldeón, un santanderino de 43 años, que lleva una década dibujando superhéroes para Marvel, piensa que el dibujante español se ha creado una buena reputación en Estados Unidos.

"Cuando trabajaba en animación, uno de los mantras que se oían era que si querías algo bien dibujado tenía que hacerlo un argentino o un español. Era una de esas cosas que se oían por ahí", explica Baldeón, que ha dibujado entre otros a Spiderman, Batman, Nova o Los Guardianes de la Galaxia. En los Premios Eisner de 2018, los Óscar del cómic, había siete autores españoles nominados y el prestigioso dibujante británico David Roach ha publicado recientemente un libro llamado "Maestros españoles del arte del cómic".

El madrileño Fernando Dagnino trabaja para la editorial Glenat en Francia y Valiant en Estados Unidos. Entre sus personajes dibujados para el mercado estadounidense y mundial se encuentran Capitán Midnight, Tarzán, Superman, Resurrection Man, Batman, Star-Man o SuperGirl.

"Con el tiempo se verá que es un auténtico boom lo de los dibujantes españoles. Ha habido generaciones gloriosas pero lo que está pasando ahora por cantidad y por calidad es una cosa desbordante. Puedo intentar hacer una lista de dibujantes españoles que están triunfando en Marvel, DC o Valiant, las tres principales editoriales estadounidenses, y se me olvidarían nombres.

Ha habido una gran cantera de lectores, entre los setenta y los noventa. Hay tanta imaginación que tiene que salir por algún lado", señala Dagnino, de 45 años.

Superhéroes con Ñ

En 2016, el museo ABC de Madrid programó la exposición 'Superhéroes con Ñ, los dibujantes españoles que triunfan en Estados Unidos'. En ella se hacía un repaso de los principales dibujantes españoles contratados por la industria norteamericana desde aquellos pioneros de los noventa que abrieron la puerta a las últimas generaciones. "Los dibujantes españoles son versátiles y son muy profesionales. Tenemos unos dibujantes muy diversos que trabajan muy bien con cualquier editorial y personaje. En Estados Unidos nadie pregunta de dónde vienes o desde dónde trabajas. Sólo quieren saber si lo haces bien o mal", explica Julián Clemente, comisario de aquella exposición de 2016, editor de Marvel en España, en Panini Cómics, y autor del libro “Spiderman: La historia jamás contada”.

La industria del cómic es grande y las editoriales norteamericanas necesitan a varios dibujantes para diferentes series de superhéroes y llegar a los plazos de edición. "La industria funciona así. Igual que no todas las películas de James Bond están dirigidas por el mismo director, los superhéroes son personajes con décadas de historias, y el guionista o dibujante del momento sabe que su tiempo con él será limitado, en función de las necesidades de la compañía", explica Julián Clemente.

David Baldeón, Fernando Dagnino y CAFU tienen acuerdos con compañías francesas y estadounidenses, aunque trabajan desde España. Los tres han tenido que luchar para hacerse un hueco en el mercado norteamericano. "Con la vista en poder vivir en un momento dado de los cómics, me empecé a enterar un poco de cómo iban las cosas, de que había algún autor español en Estados Unidos. Y entonces puse mis pensamientos en ello, aunque también pensé en un plan B y comencé una carrera en la universidad", explica David Baldeón. "Poco a poco, haciendo muestras, enseñando cosas, me llegó la oportunidad en Estados Unidos, primero en DC. El grueso de mi actividad, desde hace unos años, es en Estados Unidos. Mi empleador principal ahora es Marvel", añade el dibujante santanderino.

Como casi todos los dibujantes españoles, o bien llegas a Estados Unidos a través de un agente, o te decides a lanzarte y viajar allí con muestras de tu trabajo en las diferentes convenciones norteamericanas sobre cómics. "Vas para allá, con tu buena cara y tu portafolio, como lo hayas podido compilar, lo enseñas, ves a los editores y si hay mucha suerte te dan su tarjeta con su dirección de correo electrónico. Les vas escribiendo y al final si se da la casualidad como me pasó a mí, de que en un momento dado le falta tiempo para acabar al dibujante habitual, para un número determinado de la serie, pues te llaman para hacer páginas, o un número completo, para echar una mano. Ahí te haces tu primer contrato de colaborador externo y ya está", explica Baldeón.

Hasta hace poco, las páginas se mandaban físicamente, ahora con los adelantos informáticos, se puede mandar a través del ordenador. "Yo llegué en la última época de mandar las páginas físicamente. A día de hoy ya no se hace, se escanea, se envía a un servidor de la editorial y desde casa con tu ordenador haces el trabajo. Hay un contrato de colaborador, con las condiciones, los precios, no hay un contrato de trabajo", añade.

Contratos y agentes

El trabajo es duro, sin descanso, tratando de adaptarse a los plazos que les dan los editores norteamericanos. "Tenemos que hacer una página al día. Son veinte páginas al mes, todos los meses.

Cuando empecé la transición a dibujo digital, hacía un primer boceto en físico, pero es que no viene a cuento en cuanto a tiempo. Se puede hacer igual en la tableta y ahora desde el principio es íntegramente digital. Tardas un mes en hacer un cómic entero. Tengo una guionista, que me envía lo que pasa en cada página, con los diálogos, y después decido yo todo lo demás", concluye Baldeón.

Fernando Dagnino, por su parte, empezó con un agente. "Acabé la carrera de filología inglesa, empecé a probar diferentes sectores como diseño gráfico o publicidad y por fin en 2008 a través de un agente empecé a trabajar en Estados Unidos para DC. Tuve la suerte de que me hicieron una exclusiva, lo que te da cierta tranquilidad, al no tener que preocuparte de buscar más trabajo. Estuve casi seis años. A partir de ahí, en un momento no quise estar con un agente, rompí de forma amistosa la relación con él y me lancé solo", explica Dagnino. "He logrado escribir libros infantiles en España, con años de curro, ya que como dibujante te conocían, pero como guionista menos y me ha costado mucho. Empecé a probar en Francia y la verdad es que bien. Empecé con la editorial Glenat, con un trabajo que se publica este año y a la vez con Editions Reflexion. En Estados Unidos estoy trabajando ahora para Valiant", añade. "Con Estados Unidos contacto a través de email o viajo a convenciones, para tener un trato con las personas. Siempre suele salir algo bueno de allí", expone. Igual que a Baldeón, las peticiones que le llegan de Estados Unidos le consumen todo su tiempo. "Me absorbe todo el tiempo. En Estados Unidos, como existe una producción industrial, te piden y te piden. Están comprendiendo que somos seres humanos pero antes era un cómic al mes. Ahora hacen una planificación de antemano y te dan siete u ocho semanas, lo cual se nota en la calidad y también en tu salud. Estamos todos el día sentados en la cueva", explica.

“Smart Girl” una de las creaciones de Dagnino para Editions Reflexion

En Europa, la meca del cómic es Francia, en opinión de Dagnino. "El cómic esta incrustadísimo en la cultura francesa, incluso a nivel pedagógico. En los colegios se utiliza mucho el cómic. No está marginado a lo infantil como en España. Se ha considerado desde siempre un vehículo de comunicación para todas las edades, de todas las culturas y temáticas. España tiene mucho talento de producción, pero en cuanto a industria, es complicado hacer un cómic remunerado como en Francia", concluye.

Carlos Alberto Fernández Urbano, que firma como CAFU, en referencia a las cuatro letras iniciales de sus nombres y apellidos, empezó muy joven, apenas cumplida la veintena, a lanzarse al mercado estadounidense. "Los cómics, sobre todo los de superhéroes, han sido una obsesión para mí desde pequeño y siempre se me ha dado bien el dibujo. La generación de autores españoles de los noventa nos allanó el camino a Estados Unidos a los de nuestra generación, nos hicieron ver que era realista la opción de poder trabajar para Estados Unidos o para Francia y ahí fue cuando empecé a pensar en serio que me podía dedicar profesionalmente a esto y que era una opción de vida", señala CAFU.

Plancha de “Unity” de Cafu

Francia, lider en Europa

"Creía que me iba a costar más y la idea que tenía era que iba a ser más accesible trabajar para Francia. No sé por qué. Y empecé a mandar muestras a ambos mercados, pero cuajó más Estados Unidos. Con 21 años recién cumplidos me salió un trabajillo en Francia y otro en Estados Unidos al mismo tiempo. Al final opté por Estados Unidos y hasta ahora", resume CAFU sobre sus comienzos, donde su primer trabajo fue una serie de Los Vengadores. "Con Marvel estuve los dos primeros años, pero sobre todo más en DC, donde estuve bastantes más años, y lo que más dibujé con ellos era Superman. Después he pasado a Valiant, que es con los que estoy ahora", añade.

"En España casi no hay mercado. Hay muchos autores, pero no hay industria. Es muy difícil mantenerse trabajando como dibujante de cómics", indica el joven dibujante. CAFU recurrió al correo electrónico, para abrirse camino en Estados Unidos. "Ahora es más normal lo de viajar directamente allí. Está más extendido que los editores vayan a las convenciones europeas a hacer una revisión de trabajos, pero en su momento yo no tenía ni idea, así que enviaba las muestras a las editoriales hasta que hubiera suerte. Hasta que no pasaron dos o tres años, no hice mi primer viaje de trabajo a Estados Unidos", explica CAFU, que más tarde empezaría a trabajar con un agente. "Si pasas muchos años dibujando, es normal que pases por todos los personajes importantes de cómic", afirma.

CAFU siente un poco de envidia por la industria del cómic francesa, muy superior a la española. "Es un misterio lo de Francia, siendo vecinos. Nos da una envidia tremenda la fuerza que tiene la industria en ese país y la pasión que hay por el cómic. En Francia es un tema cultural lo del cómic, a la altura del cine o la literatura, mientras que en España se sigue viendo como algo para niños", expone.

CAFU tiene su explicación a ese desnivel entre la industria del cómic en España y el gran nivel de los dibujantes de nuestro país. "Tenemos mucha tradición de pintores e ilustradores. También es verdad que en España, aunque haya menos lectores de cómic, los que lo somos, los somos a muerte. Y a lo mejor viene por ahí la pasión y las ganas de querer trabajar profesionalmente en esto", concluye.

David Baldeón, Fernando Dagnino y CAFU son tres de los muchos dibujantes de nuestro país que triunfan en la industria norteamericana del cómic. Los que han hecho que Batman, Supermán o Spiderman tengan acento español.

Texto y fotos: Pablo San Román

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